Diagnóstico mecánico y reparación de motores, transmisiones, frenos, dirección, suspensión y sistemas auxiliares.
Mantenimiento preventivo y correctivo según manual del fabricante: revisiones, cambios de aceite y filtros, ajustes y comprobaciones generales.
Uso de herramientas de diagnosis para localizar averías mecánicas y electrónicas.
Montaje y desmontaje de componentes, sustitución de recambios y pruebas funcionales tras la reparación.
Registro de intervenciones en el sistema de gestión del taller: partes, tiempos y materiales.
Trabajo coordinado con recambios, carrocería y recepción para optimizar procesos y mejorar la experiencia del cliente.